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Capitulo 8
La ultima cena
Hermione se habia suscrito a El Profeta y hasta la fecha no se habia
publicado nada acerca del retorno de Voldemort, pero si de “extrañas”
muertes y desapariciones.
- Hermione, ¿tu ya liberaste a Rita Skeeter, no? - le pregunto Harry a su
amiga una noche mientras leían El Profeta Vespertino
- Si, la libere antes de partir a Bulgaria pero le tomará algun tiempo
volver a transformarse en humana.
Harry ya llevaba mas de dos semanas en casa de Hermione, y no se podía
quejar, había pasado una de las mejores vacaciones de su vida.
Regularmente se enviaban lechuzas con Ron para contarse lo que habian hecho
y en un par de ocasiones él los telefoneo y aun tenia esa costumbre de
gritar cuando le contestaban el telefono. Les dijo que a partir del 27 se
ospedaria en el Caldero Chorreante y Harry y Hermione decidieron que tambien
se hospedarían.
Como rayo llegó el 26 y, debido a que era la ultima noche de Harry en casa
de Hermione, la señora Granger y Florence prepararon una cena por todo lo
alto.
- Mamá preparará platos tipicos
- ¿Típicos de donde?
- Creo que nunca les dije a ti y a Ron que la familia de mi madre es
francesa. Su apellido de soltera es Beuville.
- No, nunca nos lo dijiste - respondió Harry impresionado.
Eso explicaba el extraño pero hermoso color dorado en la piel de su amiga y
de su madre.
Para la ocación, Harry vistió un único saco que compró fino hilo negro, una
camisa lindísima color morado (Harry le había tomado gusto alas camisas) y
unos pantalones de corte perfecto.
Hermione lo asesoró y no estuvo de acuerdo en que se pusiera unos Nike que
compró.
- Acuerdate del dicho, Harry: casual pero formal - le dijo ella, mirándolo.
A su parecer, estaba muy apuesto con ese atuendo. Y se veía realmente guapo
mientras tenia las manos en los bolsillos observando los lustrosos zapatos
negros de vestir y luego levanto la vista hacia ella, con esa nueva mirada
pícara y escrutadora que le fascinaba.
Harry la miró de arriba abajo, admirado.
Hermione vestia un vestido de organdí a las rodillas, color turquesa, con
flores bordadas a mano y unas sandalias blancas de tres dedos.
Estaba, simplemente... hermosa. Hermosa y muy elegante.
- Te ves... espléndidamente bella - le dijo cuando sus ojos se encontraron
- Gracias - Hermione se ruborizó un poco -. ¿Qué tal si bajamos?
- Claro. Después de ti
La cena estuvo exquisita. A Harry le gustaron mucho unos botones de hongo
que escondían un deliciosa salsa de crema, pero no pudo recordar el nombre
del plato, bien sea porque era muy raro o porque se excedió un poco con un
Turbo Poché, que le dejó un leve malestar en la cabeza.
Como a las once terminó la comilona y los muchachos subieron a hacer sus
respectivos baúles para mañana regresar al mundo que pertenecían: el mundo
mágico


Capitulo 9
El medallón de James Potter

- Hermione, a la camisa tres cuartos que te vas a poner le falta un botón -
le dijo Harry a su amiga, a través de la puerta del baño de la habitación de
ella, mientras terminaban sus respectivos baúles
- No importa, pero buscame la rosada de algodón con el estampado del corazón
con la flecha
- Ehhh... - Harry no podía decirle que se la arrojó a Crookshanks para
alejarlo de su puerta -. ¿Y por qué no la nueva blanca con mariposas de un
costado
- Me parece bien - la vos de Hermione se ahogaba un poco por el ruido de la
ducha y porque tenía a casi todo volumen la canción Changes de David Bowie
Eran como las nueve de la mañana. Harry ya estaba listo con su chemise nueva
náutica verde, unos pantalones de paño blanco y los Nike. Ya había terminado
el baúl. Habia metido toda la ropa nueva, la escoba y los libros que
necesitaría. La ropa vieja y las túnicas que no le quedaban, incluyendo la
de gala, le envió a u comité de beneficencia. Como el caldero no le cabía,
lo metió en una caja y lo envolvió con papel de regalo para disimularlo.
La puerta del baño se habrió y Hermione salió envuelta en un albornoz,
cantando en vos baja “Ch, ch, ch, changes...”, secándose el cabello con una
toalla blanca.
-¿ Me puedes pasar la blusa, Harry? - preguntó
Harry escuchó la pregunta, pero no la asimiló. Estaba completamente atónito;
e nunca habia visto a una muchacha así, con casi nada.
La tela, opaca pero algo escasa, dejaba al descubierto una piel perfecta e
imaculada y unos brazos firmes y... sedcctores.
Que piernas mas...!”
con gran esfuerzo, se obligó a apartar la vista de ahí y de lanzarle la
bendita blusa por encima de la cama
- Gracias
Cinco minutos después, la puerta del baño se abrió de nuevo y Hermione
apareció completamente vestida
- Le diré a papá que ya nos vamos
- S... si - Harry aún estaba pasmadísimo
Los llevaron hasta el Caldero Chorreante, y lo papas de Hermione estuvieron
a punto de derramar lágrimas de tristeza al despedirse.
Se registraron y llevaron sus baúles a sus respectivas habitaciones, pero no
vieron a Ron ni a nadie de su familia. Le preguntaron a Tom, el encargado y
les respondió que no había visto a ningun Weasley. Pensaron que era muy
extraño, pero decidieron ir a visitar a Sirius.
La casa quedaba por Regency Park, al borde del bosque de Windsor. Tomaron un
taxi, pero la casa quedaba como a medio kilometro del camino, asi que
tuvieron que caminar esa distancia.
Caminaban tomados de la mano. El dia anterior en la mañana, mientras
caminaban por un bulevard, Hermione lo tomó de la mano y lo haló para que
pudieran pasar unos niños y a Harry se enamoró de las manos de Hermione, que
eran muy suaves y finas. Mientras caminaba dudó, pero Hermione le dijo que
podía tomarlas, pero sin abusar y sin entrelazarlas. Tambien le dijo <<solo
por hoy>>.
Llegaron a la casa de Lupin que era muy pequeña de un solo piso.
Tocaron a la puerta y de inmediato les abrió una mujer de unos treinta y
cinco años de cabello rubio y ojos azules. Vestia una túnica.
- Hola, supongo que vienen a visitar a Sirius y Remus. Pasen no tardan en
llegar.
- Gracias - respondió Hermione
Les ofreció bebidas, y al cabo de media hora un perro y un hombre entraron
por la puerta trasera
la reaccion inmediata de Sirius fue:
- Hermione que bonita estas... Harry que haces fuera de Privet Drive?????
Sirius estaba mas jovial que de costumbre
Charlaron muchísimo. Lupin trabajaba en una empresa de fumigaion muggle y
llevaba a el perro con el. La muchacha se llamaba Arabella y era una amiga
que vivía con ellos para orientarlos en el Londes muggle, y que ademas
preparaba la poción que hacia a Lupin inofesivo. Este estaba algo cambiado:
su pelo estaba veteadísimo de gris, pero le quedaban bien las canas, parecia
tambien que estaba hechando cuerpo, tal ves por el ejercicio y sus pomulos
no estaban tan pronunciados.
- ¿Saben que? Cuando Sirius y yo veníamos, vimos un arco iris redondo -
comentó Lupin
- ¿Que te parece si vamos, Hermione?
- Genial - se levantaron
- Voy con ustedes - dijo Harry levantandose
- ¿Por qué no te quedas? tienes mucho de que hablar con tu padrino
- Si, claro que si
Arabella y Hermione salieron por la puerta de atrás. Efectivamente había un
arco iris pero no redondo. A un poste de la puerta estaba atado Buckbeak
- ¿A sospechado algo? - le preguntó Arabella a Hermione en vos baja
- Absolutamente nada. Estoy completamente segura; el mismo me llamó para
pedirme que lo invitara a mi casa. Menos mal porque si no me hubiera
obligado a invitarlo yo mismo, cosa que resultaria muy extraño
- Bien hecho. Tiemblo al pensar lo que nos pudo haber pasado si hubiesemos
estado en Privet Drive unos dias mas
- ¿Los... mataron?
- No, pero usaron la maldicion cruciatus con el señor Dursley. Y tienes que
cuidarte tu tambien. Acuerdate que te pudieron habe matado.
- Si, no tienes por que repetirmelo. ¿Y en cunto a... lo otro? Me imagino
que se lo revelaran este año.
- El lo tendrá que averiguar por si mismo.
Mientras tanto en la casa, Sirius se sacaba de la camisa una cadena larga de
la cual colgaba un medallón plano, cmpuesto por varias piedras preciosas. En
la parte superior estaba un enorme diamante, igual que la parte inferior,
salvo que esta estaba rodeado de una hilera de zafiros azules. En el centro
habían cientos de cuentas de esmeraldas y unas cuatro hileras de granates
unía un diamante de otro.
- Esto perteneció a tu padre, Harry. Aqui encontraras la respuesta a porque
Voldemort no tenía intención de matar a Lily
Harry lo tomó y lo guardó en el bolsillo.


Capitulo 10
Malas noticias

- Bueno, de verdad no entiendo en que te puede ayudar este medallón, Harry -
le dijo Hermione la mañana siguiente, mientras Harry le mostraba el medallón
- Yo tampoco. Pero perteneció a mi padre y eso es suficiente para valorarlo.
También te digo que no descansaré hasta saber la verdad sobre mis padres.
Era el 28 y todavía no habian visto a Ron. Le enviaron lechuzas en la noche
anterior, pero llegaron en la madrugada sin respuestas.
Se hicieron como las dos de la tarde. Harry y Hermione compraron algunas
cosas del colegio. Se dieron cuenta de que mandaron libros nuevos, asi como
la túnica de gala y un bañador. Esto les extrañó.
Harry se compró un bañador tipo boxer color negro, pero Hermione no le
mostró el suyo. Igualmente compraron túnicas de gala. La de Harry era de
muselina azul oscuro, y la de Hermione de organdí de un beige muy bonito.
A eso de las seis estaban en Articulos de calidad para el juego del
quidditch, cuando Hermione vió a Ron salir de Gringotts.
- Mira, ahí viene Ron
- Al fin... ¡No me digas que esa preciosidad que lo acompaña es Ginny
Weasley!
- Claro, tonto - le soltó Hermione con una sonrisita - ¿Sabes? Que rapido te
curaste de la desilusión con Cho.
- Solo era un simple comentario, nada mas - dijo Harry con el rostro
impasible.
Ron se acercaba hacia ellos con paso rapido, pero era casi imposible abrirse
paso, debido a que muchas personas estaban allí contemplando una nueva y
extraordinaria escoba marca Dragonfly.
Ron tenìa puesto una franela larga y holgada con un estampado de Old Spay,
unos pantalones anchísimos, se había cortado el cabello al estilo pinchos, y
de su cuello y muñecas prendían unas pucas de piedras muy raras. En tanto
Ginny andaba tan sencilla como siempre, con una falda negra a las rodillas
con boleritos, y una blusa sin mangas color gris.
Cuando estaban como a diez metros de distancia y se pudieron ver bien, a
cada uno le pasò por la mente algo distinto.
HARRY: No se puede negar que todos hemos cambiado un poco. Y la verdad es
que Ginny también lo hizo. ¿Pero por que tendrá esa expresión de tristeza?
Bueno, igualmente se ve muy bonita.
GINNY: Ahí esta, ahí esta. Me gusta tanto, siempre me ha gustado. Y se ve
tan guapo con esa ropa y ese pelo; que lindo. Pero... ¿qué hace con ella?
RON: ¿Por qué estaran tan pegaditos? No pudo haber pasado nada entre ellos
el tiempo que estuvieron juntos. No, nada... ¿o si? No imposible. ¿Pero que
diantre se hicieron en el cabello?
HERMIONE: ¡Ja! Sabia que con el dinero extra de su padre se compraria unas
botas piel de dragón como esas que carga. .. ese corte no le va nada mal.
¿Pero donde diablos se habrá comprado esas pucas?
- Harry, ¿cómo estas, hermano? - lo saludó Ron antes de darle un fuerte
abrazo y al tiempo que las chicas se saludaban (<<Que bien te quedan esos
ricitos>> <<Gracias>>)
- Estupendamente - contestò Harry muy contento
Cuando inmediatamente llego el cambio de posiciones para el saludo, fue un
momento un poco tenso.
- Hola, Harry - saludo Ginny con una sonrisa nerviosa.
- ¿Qué tal? - respondio Harry un poco distraído, tratando de escuchar la
conversación de Hermione y Ron.
Pero casi de inmediato pensò. “Creo que tengo que besarla. ¿Por qué no? ”
Con hermione lo hizo montones de veces cuando se daban las buenas noches. Lo
hizo rapidamente.
El rostro de Ginny se puso dé tal forma que, con las pecas, cualquiera la
habria confundido con una fresa; pero Harry apenas se dio cuenta, pues
escuchaba la ultima parte de un dialogo que empezo asi luego de un leve beso
en el centro de la mejilla de Hermione.
- Me imagino que has pasado un muy buen verano - la vos de Ron era un poco
burlona -. Pero me pregunto con quien la pasaste mejor, o con Harry o con
Krum
- Con Harry, obviamente - Hermione no se daba cuenta de que los ojos de Ron
lanzaban algunas chispitas
- ¿De verdad? - la voz de Ron era ahora un poco sarcástica.
Harry los interrumpió
- Ron, ¿dónde estan tus padres? ¿Y por qué no llegase ayer?
Los ojos de Ginny se llenaron de lágrimas y la expresion de Ron cambió.
- ¿Qué pasa? - pregintó Harry
- Vamos a un lugar mas tranquilo; aquí hay mucha gente- efectivamente habían
muchas personas mirando la Dragonfly
Fueron a la habitacion de Hermione
- Hay algo que no les he contado, chicos - comenzó Ron al tiempo que quitaba
a Crookshanks de la cama -. La... Marca Tenebrosa apareció en la Madriguera
Hermione ahogó un grito y profirió un chillón <<¡Que!>>. Harry no pudo
articular palabra, pero vio como Ron tenía una expresión de lo mas trágica.
Despues de un momento, Hermione se atrevió a preguntar:
- Pero... ¿murió... alguien? - Ron negó con la cabeza
- No - dijo por fin -. Creo que se los contaré



Sucedió hace cuatro dias. Fred y George estaban con papa en las colinas
probando unas nuevas escobas que compraron. Mama... le estaba llevando a
papa un vino de centeno y en la casa solo estabamos Ginny, Percy y yo. Percy
trabajaba. Estabamos en la cocina cuando escuchamos ruidos en el ático. Al
principio Ginniy y yo críamos que era el espíritu que allí vive, pero se
escuchaban voces humanas. Fuimos a curiosear y... estaban cuatro hombres
encapuchados, parecian mortífragos, que cargaban un lote de alfombras
voladoras que mi padre y Percy le confiscaron a un tal Alí Bashir. Parecian
muy jovenes, no tendrían mas de veinte años
Inevitablemente, nos bloquearon la puerta, y - a este punto Ron se
estremeció - dijeron que les ahorramos el trabajo de buscarnos, que
terminarían su “visita” matando alos hijos menores de Weasley. Le gritamos
con toda nuestra fuerza a Percy, aunque pensabamos que era inutil porque su
cuarto tiene un hechizo insonorizador, para que el ruido no lo molestase -
los ojos de Ron se llenaron de lágrimas -. Como cosa de milagro, aparecio
Percy y dijo que a él podian matarlo si les placía, pero que a Ginny y a mí
nos dejaran en paz. No aguantaron dos pedidas, y le hecharon una maldición.
No era el Avada Kedavra, era otra, no se, el caso es que solo lo aturdió y
luego desaparecieron con las alfombras. A mi madre le dio un colapso
nervioso cuando lo vió, y ahora ambos estan en el San Mugo con papa y Bil, y
fred y George estan con nosotros. ¡Oh, Dios mio!



Ron se cubrió el rostro con las manos.
Durante un largo momento, nadie pudo decir nada