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CAPÍTULO 21

LÁGRIMAS OCULTAS

 

Harry observó a Nicole detenidamente; en el fondo le recordaba a Catherine: fría, distante y algo desconcertante, con sus ojos rasgados como los gatos.

-Muchas gracias.-dijo Harry guardando la tarjeta de Ginny-¿Cómo están los demás?.

-Catherine Aniston está durmiendo, no me dejaron entrar; Ginny Weasley salió ilesa al igual que yo y Neville Longbottom no se donde está, salió el mismo día que Ginny Weasley.

-¿Y la señorita Tarou?,¿y Lupin?.-preguntó impaciente.

-Están en una reunión con los profesores.-respondió impasible.

-Oye...Manson...-dijo Harry indeciso-¿de qué conoces a Catherine?.

-Ah...bueno, la conocí en el orfanato; yo llegué unas semanas antes de que se fuera.-se calló durante unos segundos y añadió-No me esperaba que tuviera esa relación con Voldemort.

-Ya...¿y dónde está ella?.

-En la habitación de la derecha.-dijo señalando hacia la puerta que estaba al final de su habitación.

Harry iba a levantarse cuando Nicole le cogió de los hombros y le volvió a tumbar.

-Oye,¿qué haces?.-dijo indignado.

-La señora Pomfrey te va a regañar si te levantas.

-Me da igual.-dijo volviendo a levantarse.

-¡Quieto!.-le ordenó ella volviéndolo a tumbar.

-¡Ay, ya vale!.-exclamó harto de aquella ridícula situación.

-¿Se puede saber que pasa?.-dijo de pronto la señora Pomfrey asomándose por la puerta-Vaya, por fin te has despertado.-dijo acercándose a Harry.

-Ya me encuentro bien, de verdad.-dijo él intentando convencerla para que le dejara irse mientras le hacía unas pruebas.

-Han venido a hacerte una visita.-dijo ella ignorando lo que él decía para dejar pasar a Ron y a Hermione.

-¡Harry!.-gritó Hermione abrazándolo.

-¡Harry, menudo susto nos has dado!.-exclamó sonriente-¿Cómo estás?.

-Mucho mejor...ahora me iba, ¿no?.-dijo mientras miraba suplicante a la señora Pomfrey.

-Está bien...-dijo al final con una sonrisa- Puedes marcharte.

 

 

Tuvieron que pasar varios días hasta que les dieron permiso para ver a Catherine. Durante ese tiempo, Harry, Ron y Hermione entablaron una pequeña amistad con Nicole. Resultó que ella y Catherine se habían conocido en el orfanato aunque no llegó a enterarse de quien era.

-"Tampoco va haber mucha diferencia por aquí".-pensaba Harry acordándose de cuando ella le dijo que los chicos del orfanato la empezaron a evitar.

Después de lo ocurrido, corrió la voz. Todo el colegio se había enterado del verdadero pasado de Catherine. Tal y como ella dijo, la mayoría de las personas evitaban hablar de ella, ni si quiera la mencionaban.

Harry le pidió a Ron y a Hermione que le dejaran ir solo a verla ya que deseaba hablar con ella. Ellos aceptaron con la condición de que si ocurría algo grave se lo contaran.

Al doblar la esquina que llevaba al pasillo de la enfermería, a Harry le faltó poco para chocarse con alguien. Elevó su mirada y se encontró con los ojos azul cielo de la señorita Tarou.

-Hola Harry.-le saludó cordialmente.

-Buenos días profesora,¿cómo está?.

-Ah, muy bien, nada fuera de lo común.-y añadió mirándole fijamente-¿Vas a ver a Catherine?.

-Si...quería saber como está.

-Hazme un favor.-le dijo sujetándole de los hombros para que no desviara su mirada-Habla con ella, hay algo que está ocultando y a mi no se atreve aún a contarme nada.

 

Harry miró a la profesora a los ojos. Éstos hablaban por ella, suplicaban por ella. En el fondo sentía que no podía negarse ante aquella mirada.

-Vale...lo haré.-contestó tímidamente, se sentía intimidado cuando lo miraban de aquella manera.

-Muchas gracias.-le dijo soltándose-Nos veremos en la cena.

 

Harry la observó marchar durante unos segundos antes de armarse de valor y entrar en la enfermería.

-Si, está despierta...pero no la agobies mucho, necesita descanso.-le contestó la señora Pomfrey cuando él preguntó por Catherine. Le guió hasta la segunda habitación y cerró la puerta tras de si después de dejarle entrar.

-¡Harry!.-exclamó ella sorprendida. Se la veía muy contenta para el aspecto que tenía. Estaba sentada en la cama, con los brazos llenos de vendas y unas tiras que le rodeaban toda la frente donde tenía aquella brecha.

-Hola.-la saludó sentándose en un sillón al lado de su cama-¿Cómo te encuentras?.

-Bastante mejor...las heridas ya no me duelen.-le dijo sacando pecho. En el fondo, se alegró de que al menos las heridas no se le hubiesen agravado.

-Me he encontrado a la señorita Tarou al venir aquí.

-Ya, me vino a hacer una visita.-esto lo dijo con un desdén de nostalgia-La verdad, es que no habría imaginado que era mi madre...por eso se portaba tan bien conmigo.

-Y tu eras una borde con ella.-le dijo con mofa.

-Bueno, eso es lo de menos.-le replicó con un rubor rosado sobre las mejillas-De todos modos, en el fondo me alegro de haberla encontrado.

-Me alegro por ti...¿y Neville?, ¿te ha venido a visitar?; apenas lo hemos visto por aquí.-Harry se percató de que su rostro cambió ligeramente.

-No...no ha venido ni una sola vez.

-Pero...pensábamos que estaría aquí.-exclamó desconcertado.

-¿No lo entiendes?.-dijo ella bajando la vista y cruzando las manos sobre su regazo-A ocurrido lo que temía, me tiene miedo...como el resto del colegio.

-Catherine...a lo mejor es un mal entendido...-dijo intentando que se olvidase del tema.

-¿Por qué ha tenido que ser justamente él?.-Harry se quedó paralizado al ver como una lágrima mojaba su mano-¿Por qué Neville?.

 

Comenzó a sollozar mientras Harry, compasivo a la par que sorprendido, se sentaba al borde de la cama y posaba sus manos sobre los hombros de ella.

-No-no llores.-dijo dubitativo, nunca se había encontrado en una situación como aquella.

-¿Estoy...llorando?...-susurró mientras más lagrimas caían sobre su regazo-...¿esto es lo que se siente al llorar?.

 

Comenzó a sollozar y, sin previo aviso, se abrazó a Harry con fuerza. Éste se sentía incomodísimo y no se le ocurrió otra cosa que acariciarle la cabeza. No estaba muy acostumbrado a encontrase en esas situaciones.

-Si quieres llorar...-dijo acordándose de cómo se sintió el año pasado cuando la señora Weasley lo abrazó-...llora.

 

Ella comenzó a sollozar con más fuerza empapando su túnica; pero no le importó. Sentía que ella necesitaba a alguien al igual que él lo necesitó el año anterior tras haber visto la muerte de Cedric, el retorno de Voldemort, a su madre, a su padre...

-Neville...idiota...-repetía ahogadamente una y otra vez con la cabeza oculta en su regazo.

Harry la abrazó, no pudo evitarlo al escucharla llorar de esa manera.

De pronto sintió que alguien los observaba y miró hacia la puerta sin que Catherine se diera cuenta. Allí, de pie, les observaba Nicole con mirada impasible. Iba a llamarla cuando ella, leyendo sus intenciones, le hizo un gesto para que se callara mientras se despedía y se marchaba cerrando la puerta silenciosamente.

No supo cuanto tiempo estuvo allí, escuchándola llorar. Solo supo que, tras un largo rato, dejó finalmente de sollozar pero no se separaba de Harry.

-Catherine...-la llamó Harry suavemente. Elevó el rostro de ella y vio que se había quedado dormida.

Cuidadosamente, la tumbó en la cama y la arropó sin despertarla. No le importó que se quedara dormida mientras se hubiera desahogado.

Tras salir de la enfermería (e inventarse una excusa para explicarle a la profesora por qué había tardado tanto) se encontró con Nicole apoyada al lado de la puerta.

-Me encargué de convencer a Ron Weasley y a Hermione Granger para que vinieran después.

-Vaya...gracias.-dijo Harry sin saber que decir.

-Mmm...-dijo mientras sujetaba la empapada túnica de Harry-...si que tenía ganas de llorar.

-Manson...¿por qué no entraste?.

-Sencillamente, porque no.-se limitó a responder-Necesitamos pensar en como solucionar el problema entre ella y Neville Longbottom.

-¿Necesitamos?.-preguntó Harry dubitativo-Oye, a mi no me metas en problemas.

-Por favor Harry Potter, no puedo hacerlo sola.-le replicó ella mirándole fijamente.

A pesar de no desear meterse en cosas que no le incumben, la taladradora mirada de Nicole acabó por convencerle.

-¿Pero cómo vamos a hacerlo?.

-Eso déjamelo a mi.-exclamó con una fría pero segura sonrisa.

 

 

CAPÍTULO 22

SABER PERDONAR

 

Harry creía que se había vuelto loco al seguir las instrucciones de Nicole. Tuvo que pedirle varias veces a Neville, al que le encontró trabajo encontrarlo, que le acompañara al invernadero para que le ayudase a hacer un resumen sobre las distintas funciones que poseía cada planta (le costó mucho porque ya habían terminado los exámenes finales).

Mientras tanto, Nicole le dijo que ella convencería a Catherine para que le acompañara a recoger flores de mandrágoras (Catherine había salido de la enfermería por querer presentarse a los exámenes).

-La profesora Sprout a dicho que no arranquemos ninguna planta.-le dijo Neville cuando entraron en el invernadero.

-No hará falta, solo necesito que me digas que propiedades tiene cada una.-mintió Harry mientras miraba cautelosamente a su alrededor-"¿Habrá llegado ya Manson?".-pensó para si-"Espero que lleguen pronto".

 

Harry se aburría muchísimo, y tenía que hacer esfuerzos para ir apuntando lo que Neville le dictaba(la verdad es que parecía un profesor por la cantidad de cosas que sabía).

De pronto, a la izquierda de Harry, se cayó una maceta.

-Yo-yo no he sido.-dijo Harry confuso.

-No importa...-le dijo Neville sin inmutarse-...la trasladaré a otra maceta.

 

Mientras Neville recogía la tierra del suelo, se percató de que algo se movía tras una gran fila de plantas. Miró y distinguió a Nicole quien no paraba de hacerle gestos para que se le acercara.

-Buen trabajo.-le susurró cuando llegó a su lado.

-¿Dónde está Catherine?.

-Agáchate.-le sujetó por la manga de la túnica y lo arrodilló en el suelo-Ahora me estará buscando y tendrá que pasar por aquí.

-¿Crees que se hablarán?.-preguntó mientras escuchaba como Neville le llamaba.

-Shhht.-le dijo cuando oyó unos pasos que se acercaban.

-¿Manson?.-dijo Catherine cruzando la maleza de plantas y encontrándose con la mirada sorprendida de Neville. Estuvieron unos eternos segundos mirándose fijamente sin decirse nada

Harry observaba a ambos a escondidas con los dedos cruzados y esperando a que ,al menos, se dirigieran la palabra.

-¿Has visto a Manson por aquí?.-dijo ella fríamente sin mirarle a los ojos.

-"No...no te comportes así ahora, aprovecha".-decía Harry para si mismo.

-Tu verás que lo va a fastidiar.-le susurró Nicole.

-No...estaba buscando a Harry.-le contestó en voz baja mirando hacia el suelo.

-Bueno, entonces, me voy...-dijo ella a punto de marcharse mientras Harry reprimía sus deseos de impedírselo.

-Ca-Catherine...-le llamó Neville; ella frenó en seco-...espera...

-¿Qué quieres?.-dijo sin volverse.

-Verás...yo-yo...esto...lo siento...-a esto solo respondió el silencio, ella se giró pero su rostro seguía sin inmutarse-...lo siento...-repitió dubitativo.

-¿Lo siento?.-le replicó con una fría voz-¿Así crees que lo puedes arreglar?.

-Catherine...yo no...

-No te importó mucho...dejarme de lado...sin pensar en mis sent...-de pronto se calló y miró al suelo sonrojada- Te creerías todo lo que la gente dice de mi ahora,¿verdad?.

-N-no...no me creo nada de lo que me han dicho.-Catherine le miró a los ojos, Harry se percató de que tenía la cara tensa-Yo...me asusté, ya sabes como soy.-Harry estaba comenzando a desear irse, pero la firme mano de Nicole se lo impedía-Pero yo...no-no quería...quiero que seamos amigos, como antes.

 

Tras esa frase reinó in inquietante silencio. De pronto, una lágrima cayó a los pies de Catherine y ésta comenzó a sollozar ante el sorprendido Neville.

-O-oye, no llores...-dijo nervioso-...por favor, no llores...no te pongas así.-le decía aproximándose cuidadosamente.

-Mira que eres...-dijo ella entre lágrimas-...Neville...siento no habértelo dicho antes.

-No-ahora no importa...pe-pero no llores...-dijo inquieto, deseaba con todas sus fuerzas que dejara de llorar.

-¡Neville, lo siento!.-se abalanzó sobre éste, lo abrazó y, ante la sorprendida mirada de Harry, le besó. Neville se puso tan rojo que Harry creía que no se diferenciaba el pelo de ella con su rostro.

Tanto le sorprendió el beso, que tropezó con su túnica y ambos cayeron al suelo; pero Catherine no le soltó, siguió abrazada a él con la cara oculta en su regazo mientras le repetía una y otra vez que lo sentía entre ahogados sollozos.

-Vámonos...-le susurró de pronto Nicole arrastrándolo por entre las plantas hasta la salida del invernadero. Allí se levantaron y se limpiaron la tierra de la túnica-...esto es perfecto, al final terminó bien.

-Eres un poco entrometida...-Nicole le miró con furia-...tranquilízate; pero de no ser por ti esos estarían aún en las mismas.

-Bueno, si...gracias por ayudarme Harry Potter.

-Puedes llamarme Harry a secas.

-Vale, Harry Potter.-dijo indiferente ante lo que él le acababa de decir.

 

 

Los siguientes días transcurrieron sin muchas novedades. Neville y Catherine volvían a ser amigos aunque Harry se preguntó que habría dicho Neville después de que ella le besara. Pero, un día antes de volver a casa, ocurrió un echo que cambió el curso de las cosas.

Fue por la mañana, a la hora del correo, mientras desayunaban cuando entraron la bandada de lechuzas esparciendo los envíos.

-A ver si llega...¡al fin!.-exclamó Hermione cuando el periódico "El profeta" cayó al lado de su desayuno.

-Las lechuzas cada vez tienen más mala puntería.-exclamó Ron antes de darle un último bocado a su tostada-Algún día van a meter el periódico en tu comida y la engullirás sin darte cuenta.

 

Harry se rió a carcajada limpia mientras Hermione los fusilaba a ambos.

-Tengo ojos en la cara por si no te has dado cuenta Ron; y creo que puedo distinguir un periódico de una tostada.

 

Ron se rió con más fuerza al imaginarse a su amiga devorando el periódico. Mientras ellos dos discutían, Harry miró hacia la mesa de Slytherin; y cual fue su sorpresa al ver a Malfoy levantándose de la mesa y salir corriendo del Gran Comedor.

-¿Qué le ocurre a Malfoy?.-preguntó Harry en voz alta.

-¿Qué pasa?.-dijo Hermione sin enterarse de nada ya que estaba demasiado ocupada intentando darle con un libro a Ron.

-¡Harry!.-dijo Catherine mientras corría hacia él seguida por Nicole.

-¿Ocurre algo?.-dijo frotándose la cabeza dolorido.

-Nicole acaba de recibir el periódico.

-¿Y qué?, yo también lo acabo de recibir.-le contestó Hermione extrañada mientras le mostraba el paquete.

-Entonces es que no lo has leído.-le respondió Nicole- Mira en la portada.

 

Hermione desenrolló el periódico sin entender absolutamente nada; lo abrió y contempló el primer artículo. Sobre el informe había una foto de un cuerpo mutilado en medio de un charco de sangre.

-Que asco...-murmuró Ron observando la foto mientras Hermione leía en voz alta.

-"Anoche, exactamente a las 5:00 de la madrugada, unos policías muggles custodiaban la carretera que salía de Hangleton descubrieron, bajo una capa negra, el cuerpo de un hombre mutilado. Los habitantes del pueblo no pudieron dormir con todo el jaleo que provocaba las sirenas de la policía mientras le hacían un diagnóstico. A las 7:15 se nos comunicó que los miembros de lo que antes había sido un ser humano pertenecían a Lucius Malfoy, persona que trabajaba en el Ministerio de Magia..."

 

A Harry se le heló el corazón mientras que Ron palidecía y Hermione dejó de leer por la sorpresa.

-¿Lucius Malfoy...ha muerto?.-dijo Ron entrecortadamente.

-"...El motivo de aquella murilación es desconocida por los muggles pero no para el Ministerio de Magia. La información sobre lo que ocurrió la noche anterior a este suceso encajan a la perfección con que el asesino de tan ilustre persona sea el que no debe ser nombrado".

 

Hermione dejó el periódico a un lado, incapaz de seguir leyendo.

-Lo ha matado él...-dijo Catherine con voz leve pero clara-...seguro que por no haber podido retenernos.

-Es odioso...-dijo Harry entre dientes mientras el resto lo miraban confundidos-...Voldemort es tan repulsivo. Ni si quiera muestra misericordia... a sus propios seguidores.