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CAPITULO III: EL CUMPLEAÑOS DE HARRY

Harry estaba dormido, una mañana de verano sintió que lo despertaban. –Harry.. Harry...- El pensó "quien estaría despertándolo a horas tan tempranas?" abrió los ojos y se encontraban Lupin y Sirius con un enorme pastel –Feliz Cumpleaños Harry!-. Harry se incorporo y sonrió, lagrimas le brotaban de sus ojos de felicidad, disidieron bajarse para partir el pastel y comieron hasta hartarse. En la sala avían varios regalos y los abrió, primero quiso ver el de Sirius: era una especie de espejo encantado. Parecido al que se avía encontrado en su primer curso en Hogwarts, pero ese era muy pequeño, parecía de bolsillo, en el se encontraban juntos Sirius, James, Lupin y Harry, era algo muy extraño, pero a la vez real, juntos saludaban, Harry estaba al lado de su padre, era una especie de imagen mágica. Harry sonrió, lo guardo y abrazó a Sirius agradeciéndole. –Es un recuerdo- añadió Sirius, Harry abrió el de Lupin: este era un nuevo reloj, el suyo ya no servía por la segunda prueba de los tres magos, lo que diferenciaba este reloj de otros es que tenía el escudo de Gryffindor. Lupin añadió: Era de tu padre Harry, hace poco lo encontré y recordé que me lo avía olvidado cuando un verano vino a visitarme.- Harry inmediatamente se lo puso y también lo abrazó agradeciéndole. Siguieron comiendo pastel, de un momento a otro llegaron varias lechuzas, una era de Hermione, otra de Ron y otra de Hagrid, todas tenían paquetes, pero luego llego otra lechuza que dejo un ejemplar del profeta que avía llegado esta mañana, mientras Harry leía y abría los regalos que le avían mandado sus amigos Sirius abría el profeta mientras Lupin se acababa su rebanada de pastel. En la primera página Sirius se sorprendió, todos quedaron en silencio. –Que pasa Sirius? Que dice?-dijo Harry preocupado.

-El ti..titulo del profeta: "...La gran equivocación del ministerio: La inocencia de Sirius Black."-

....Según aclararon algunos del ministerio de magia, el señor Sirius Black es totalmente inocente del asesinato del que se creía culpable, el día de ayer en la noche, increíblemente, el señor Peter Pettegrew sigue con vida...

...declaro que Sirius Black es totalmente inocente enseñando su dedo cortado, explicó todo lo que paso el día que cierta cantidad de muggles fallecieron...

....entonces yo me transforme en animago haciendo que culparan a Black- testifico el señor Pettegrew, que ahora se encuentra en Azkaban, el ministerio avía declarado que le iban a dar el beso del dementor, pero viendo su enorme valor por su declaración, estará 85 años en prisión. El señor Sirius Black, se tendrá que presentar el día hoy a las 18:00 horas en el salón principal del ministerio de magia el cual se le hará una disculpa oficial. A las 20:00horas se presentara en exclusiva en el profeta los detalles. Pero ¿Cómo le avisaran a Black sobre esto? Según dicen el director Albus Dumbledore se encargará de esa tarea, prometemos mantenerlos informados."

Todos se quedaron pálidos, no lo creían, en eso llego una lechuza con una carta. Sirius la abrió desesperado con las manos temblorosas, su cara se le notaba una gran preocupación.. ¿Y si era una trampa?.

Querido Sirius:

Creo que ha esta hora ya sabrás la noticia, Si Sirius, estás en libertad, pero te ruego que te presentes el día de hoy como lo dice el profeta, será una disculpa internacional. Te estaré esperando en Hogwarts el primer día de clases, no te preocupes por lo de Arabella, yo le escribí, creo que tienes que disfrutar de tu libertad. Saludos a Lupin y a Harry. Albus Dumbledore.

Sirius no resistió a la noticia y callo al suelo desmayado. Harry y Lupin se vieron con una cara de intriga, aun no se lo creían.

Esa tarde, cerca de la hora en que Black se tenía que presentar, estaban enfrente de la chimenea de la casa de Lupin.

-Sirus, listo? Primero iré yo si quieres.-Dijo Lupin, se acerco a la chimenea, agarro los polvos flu y desapareció.

-Ahora voy yo- Harry se hacerco a la chimenea y Sirius dijo: -Espera Harry!, Te juro que cuando termine esto, te vendrás a vivir con migo si Harry?- Sirius le sonrió y Harry no dudo ni un segundo y lo abrazó. –Gracias por todo Sirius- Harry se acerco a la chimenea con los polvos flu y desapareció.

Estaba ya en el salón principal, vio a Lupin que saludaba a algunos del ministerio, no tardo mucho tiempo cuando apareció Sirius a su lado. Todo la gente que se encontraba ahí se quedo en silencio mirándolo. –Bien vamos a empezar!-Dijo uno de los del ministerio. Mientras estaban en la reunión, sentados Harry, Sirius y Lupin al lado de algunos del ministerio (entre ellos Percy) Mientras dictaban una disculpa oficial a Sirius, Harry vio desde lejos a Rita, el pensó que era su fin, Rita escribía siempre cosas horribles de las personas.

-...Y así declaramos oficialmente, que el señor Sirius Black es totalmente inocente y a partir de hoy dispone de su libertad, hoy, le obsequiaremos al señor Black 25,000 Galeones de oro por muestra de nuestra disculpa, muchísimas felicidades señor Black..- dijo uno de los del ministerio dándole una bolsa con la cantidad de galeones que este le avía dicho.

Paso rápido el tiempo, muchas personas se acercaron con Sirius para hacerle preguntas, dándole la mano pidiéndole disculpas, Sirius sonreía hacia todos lados, en su mano izquierda se hallaba los galeones en una bolsa, Harry y Lupin radiaban de felicidad.

Después de ese día de muchas sorpresas, Harry, Sirius y Lupin llegaron a casa, andaban de lo mas feliz, juntos cenaron y festejaron con un poco de pastel que avía sobrado, su libertad.

Harry despertó al día siguiente mas feliz que nunca, bajo las escaleras, y vio sentados ya a Lupin y a Sirius desayunando y este añadió: -Ya estas listo Harry?- Harry no comprendía. –Hoy vamos a ir juntos al callejón Diagon para comprar tus útiles- Harry sonrió y salió rápidamente a cambiarse.

-Lupin, porque no puedes ir?- Dijo Harry con tristeza ya cambiado al lado de la chimenea con Sirius. –Discúlpame Harry, hoy por desgracia habrá luna llena y no me siento muy bien, ve con tu padrino si Harry?- Lupin sonrió.

 

Horas mas tardes Sirius y Harry ya estaban en el Callejón Diagon, para Harry todo era muy extraño, todo mundo se les quedaba viendo, a el y a Sirius que este tenía una enorme sonrisa y se notaba emocionado: -Sabes Harry? Hace mucho que no vengo por aquí, primero que nada vamos a meter este dinero a Gringotts- Ambos se dirigieron hacia allí. Al entrar todo seguía exactamente igual a cuando Harry lo avía visitado la ultima vez que andaba por allí. Un duende los llevo a la cámara de Sirius, que todavía tenía sus ahorros, el duente la abrió y Harry y Sirius entraron. Al parecer Sirius tenía muchos ahorros, la cámara estaba casi igual de cómo la tenía Harry. Sirius dejo su dinero dentro pero se guardo muchas monedas de oro en su bolsillo, Harry se extraño y le preguntó: -Porque te guardas todo ese dinero?- Sirius le contesto: -Bueno, tengo que comprar tus útiles Harry, no voy a dejar que gastes tus ahorros, ahora que soy tu PADRINO y TUTOR, me voy a encargar de comprarte todo lo que necesites.-dijo Sirius acabando de guardar todo el dinero en un bolsillo de su túnica negra. –No, no lo harás- dijo Harry viéndolo sorprendido. –Es tu dinero Sirius, no dejare que te lo gastes en mi- Sirius lo volteo a ver en ese instante y le dijo con una voz muy dulce –Si como no Harry, anda! Que tenemos que ir a comprar todo- Dijo sonriendo. Harry no tubo otro remedio mas que aceptar. Juntos se dirigieron de nuevo al callejón Diagon, la primera tienda que visitaron fue Ollivanders donde vendían varitas mágicas, Sirius se tenía que comprar una nueva. De ahí se pasaron a Flourish y Blotts a comprar todo el material de libros que necesitaba. Mientras estaban dentro, Harry noto que la gente de afuera empezaba a correr, Sirius se asomo por la ventana: todo iban corriendo hacia la misma dirección huyendo de algo que venían persiguiéndolos. Toda la gente de Flourish y Blotts salieron como rayo, Harry iba a correr pero Sirius lo detuvo: -Espera Harry- Sirius vio al señor que trabajaba en la tienda, este le hacia señas de que lo siguieran. Sirius agarró del brazo a Harry y se dirigieron juntos con el señor. Pasaron varias puertas y este les dijo: -Entren rápido!- Señalo un pasadizo que estaba bajo el suelo, primero salto Harry y se resbaló por un túnel que lo dirigió hacia un cuarto subterráneo, luego siguió Sirius y al final el dueño de la tienda cerrando con varios seguros esa puerta. Todos se encontraban en el sótano, Harry iba a preguntar lo que pasaba pero el dueño de la tienda lo interrumpió: -Vamos! Rápido, tenemos que entrar!- El señor se acerco a una pared y saco su varita diciendo: -Espencciól própante!- De manera muy extraña algunos libreros que se hallaban en ese sótano se hicieron para varios lados. Se hallaba una puerta que llevaba un gran corredizo. Harry, Sirius y luego el señor entraron pero antes este grito: -Accio- y los libreros volvieron a su lugar y la puerta se cerro. Harry y Sirius estaban muy asustados no sabían en realidad donde estaban. –Que esta sucediendo?-preguntó Harry preocupado.

-Bueno, al menos por ahora estamos salvados, dudo que los mortifagos puedan llegar hasta aquí.- Dijo el señor de la tienda. –Mortifagos?- interrumpió Sirius. –Si señor Black, hace poco, han pasado demasiadas cosas muy extrañas porque..- En eso se oyó una enorme explosión –Rápido no hay tiempo!- Salieron todos corriendo, Harry con varios libros en la mano, Sirius con varios pergamino y útiles de Harry y el dueño de la tienda. Salieron del túnel donde los dejó dentro del baño de una estación de autobuses muggle. Sirius y Harry se quedaron impactados. El dueño de la tienda los metió dentro de uno de los baños y cerro la puerta, con el dentro. –Porque hace eso?- dijo Harry. Todos estaban amontonados. Sirius se subió a una de las tazas que estaba, subió también a Harry que este no entendía. Oyeron unas voces que decían:

-Mira mi cara! Mírala, maldito maquillaje no sirve- dijo una voz histérica. Mientras que la segunda voz decía. –Eso te pasa por andar comprando en tiendas no adecuadas, por ejemplo yo siempre compro todo en el extranjero, es lo mejor- decía la segunda voz. "acaso estaban en un baño de mujeres?" pensó Sirius. En eso se Oyó un portazo de una mujer que llegaba llorando, tras ella se oyó que venía también otra persona. –Porque.. es que porque! Yo lo sabía! Ese idiota! Sabía que salía con otra.- Dijo una voz chillante. De protno después de un rato nadie no se oyó ninguna voz. Todos salieron y se dieron cuenta que era un baño demasiado extraño, menos para Harry, ya conocía los baños muggles. –Rápido!- El dueño de la tienda saco su varita y dijo unas palabras muy extrañas que Harry no alcanzó a oír, sin darse cuenta Harry, Sirius y el dueño trían ropa muggle. Harry se rió porque era demasiada graciosa y dijo: -¿Cómo hizo eso?- el señor le contestó: -Es un hechizo simple!- Harry volteó a ver a Sirius que este estaba asustado viendo el secador de manos automático (aquel que al poner las manos sale un aire automático para que se sequen las manos) Vio que Sirius se acercaba al contacto de luz, pinchaba el botón y las luces del baño se apagaron, volvió a pincharlo y se encendían. Esto causo gracia, pues no conocía los objetos muggles. Harry seguía teniendo en sus brazos todos sus libros de la escuela. De un momento a otro unas mujeres entraron al baño –AHHH!!!!! HOMBRES!!!!- gritaron histéricas, Sirius Harry y el señor de la tienda saltaron del susto y salieron corriendo del baño. Esperaron que salieran del baño y volvieron a entrar. –Ahora que haremos?- dijo Harry, -Bueno, ahora tenemos que regresar, a esta hora ya se habrán ido los mortifagos. Habían pasado mas de tres horas, regresaron por el mismo túnel, llegaron al sótano y subieron hacia la tienda de Flourish y Blotts. No había casi nada destruido como ellos pensaban, en cambió parecía que no existía vida alguna, todo estaba solitario, abandonado, no avía muertos ni nada, Sirius saltó al ver lo que avía reflejado en el cristal de la tienda:

 

"Huyendo eh Potter? Tal vez hoy tampoco pude atraparte, pero te aseguro que la próxima vez no escaparas. Tu y tu estúpido padrino morirán por todo lo que han hecho. Voldemort."

Estas letras estaban escritas con sangre, iguales que las que había escrito Ginny en su segundo año en Hogwarts, cuando abrió la cámara secreta. Sirius agarró a Harry, que este estaba muerto del susto. Agradeció al señor de la tienda por todo y regresaron a casa.

Al llegar Lupin llego se acercó inmediatamente a ellos preguntándoles si estaban bien, Harry y Sirius dejaron todo lo que avían comprado sobre la mesa mientras Lupin sacaba el profeta enseñándoles la primera plana: "Mortifagos atacan callejón Diagon" Sirius y Harry le explicaron detalladamente lo que pasó.

CAPITULO IV: REGRESO A HOGWARTS

Al día siguiente, el expreso de Hogwarts salía como de costumbre, Sirius y Lupin tenían también que ir a Hogwarts porque tenían que ve a Dumbledore. Juntos entraron al expreso y empezaron a buscar un compartimiento. Harry notaba muy extraño todo, no se avía encontrado ni con Ron ni Hermione, se paro y busco por todos los compartimientos del tren, no encontró a ningún Weasley, claro que se encontró a Malfoy y sus secuaces pero los ignoro, regreso a su compartimiento explicándole a Sirius y a Lupin de Ron y Hermione.

-No están, los busque por todas partes, no hay ningún Weasley, ni tampoco a Hermione.- dijo Harry con preocupación.

-Estas seguro Harry? Buscaste bien?- Pregunto Lupin.

-Remus, tienes el profeta de esta mañana?- pregunto Sirius

-Si, claro Sirius, todavía no lo eh abierto, toda.- Lupin le dio el profeta a Sirius y este lo abrió.

 

"victimas de ataque de mortifagos. Niños hospitalizados en el Hospital mágico...

..entre niños y adultos fueron hospitalizados el día de ayer tras el ataque del señor tenebroso, algunos nombres son Susan Blowts, Seamus Finnigan, Hermione Granger, Ron Weasley, Molly Weasley, Tarek Blackburn, Louisa Y. Fogtts, entre otros..."

Dentro del profeta avían fotos donde estaban en las camas de los hospitales:

 

..Según las enfermeras no están en peligro de vida, todos se encuentran bien, algunas lesiones pero no es nada grave, la señorita Hermione Granger nos testifico todos los hechos: -Yo estaba en el caldero Chorreante junto con Ron Weasley, nos percatamos sobre el ataque al ver una pequeña explosión dentro de donde estábamos. Al salín uno del los mortifagos encapuchado nos apuntó con las varita y..-

Esto es algo de lo que nos confirmó la señorita Granger que.."

En eso Harry salto de su haciendo hacia Sirius gritando: -Pero que!!.. no puede ser! Están bien?- Sirius le interrumpió diciéndole: -Harry no te preocupes no es nada grave, ya lo confirmaron, ves la foto?- Harry observo la foto, donde se hallaba Ron, al lado de el se hallaba su padre, los mellizos Weasley. En la otra cama estaba Molly Weasley, junto a ella estaba Ginny, Bill y Charlie. Una de las camas también se encontraba Hermione, hablando con sus padres que estaban algo alterados. Harry respiro prefundo. En ese mismo instante entro Neville al compartimiento gritando: -Harry!! Seamus.. Seamus está en el hospital Harry!- Neville miro a sirius y salió corriendo del miedo.

Sirius volteó hacia la ventana donde avía una lechuza intentando entrar, Sirius le abrió la ventana y esta le dejo una carta sobre los pies de Harry:

 

Querido Harry

Primero que nada, quiero que sepas que Ron y yo estamos bien, también su mama y Seamos, no te preocupes, dentro de poco llegaremos a Hogwarts a molestarte otra vez, espero y te encuentres bien, Saludos. Felicita de mi parte a Canuto, debes estar feliz verdad Harry?. Hermione.

Harry sonrió y Sirius le comentó: -Ves? No es muy grave!- sonrió. Durante camino a Hogwarts, Harry no dejaba en pensar en sus amigos. Durante la cena, se dio cuenta que en la mesa de los profesores avían dos sillas vacías. Todos los demás profesores estaban. Albus se paró y dijo: -Bienvenidos a Todos a Hogwarts, antes de empezar el banquete, quiero darles alunas noticias. Primero que nada, debo decirles, que nuestro querido profesor Snape, será ahora, bueno, a partir de ahora impartirá la materia de Defensa Contra las Artes oscuras..- Los únicos que aplaudieron a esa pésima noticia fueron los de Slytherin. Harry pensó lo peor, pero.. ahora quien daría la clase de pociones?. –Mientras tanto..-Continuo Dumbledore –Quiero informarles y quiero que reciban con un fuerte aplauso a su nuevo profesor de pociones...- El nuevo profesor de pociones salió de una puerta que estaba detrás del comedor de maestros, subió, el joven o señor, era de pelo negro negro pero corto, delgado, parecía muy atractivo y sonreía a todos los alumnos, llego y se sentó al lado de Hagrid. Entonces Dumbledore siguió diciendo: -Nuestro nuevo profesor de pociones es Sirius Black..- Dumbledore sonreía, para esa fecha todo mundo sabía sobre su inoscencia, Harry limpio sus anteojos, no podría creerlo, su padrino iba a impartir la materia de pociones. Entonces estalló muchas aplausos y risas y sonrisas, Harry estaba muy feliz, Sirius lo miró y le sonrió. Cuando todos acabaron de aplaudir (menos los de Slytherin) Dumbledore continuó lo que decía: -Bueno, antes de empezar el banquete, también tenemos una gran visita en nuestro colegio, esta vez no podrá dar clases, nuestro querido profesor Lupin.- Lupin salió del mismo lugar que Sirius, y todos aplaudieron con mas ganas, el profesor Lupin era muy querido, a pesar que ya sabían lo de su problema y de que era un Licántropo, siguieron aplaudiendo, Lupin se sentó al lado se Sirius. –Que comience.. El banquete..-dijo Dumbledore dando un aplauso.

Harry empezó a comer junto Parvati Patil y otros de su misma casa, de un momento a otro noto que Cho Chang lo estaba mirando fijamente, Harry se puso demasiado rojo, pero fijo su mirada a su plato. Al terminar de cenar, todos subieron a sus respectivas casas. Harry se sintió solo en su dormitorio, ya que ahora solo se encontraba Neville Longbottom, faltaba Seamus y tu querido amigo Ron.

A la mañana siguiente, Harry despertó y se cambió, bajo a la sala común y vio a Ginny y a los gemelos con sus maletas, al parecer avían llegado. Harry salió corriendo a preguntarles como estaba Ron.

-Esta bien Harry, no te preocupes, pronto llegara- Le dijo Fred.

-Pero esta bien? Y Hermione?- dijo Harry

-Te manda muchos saludos Harry- Le contesto George.

No tubo otro remedió que irse a Adivinación con Neville, que este se tropezaba a cada rato. Al terminar le tocaba Herbología con Ravenclaw y luego pociones (que suerte!) con los de Slytherin. Esa tarde, mientras terminaba de comer, se abrieron las puertas del comedor, casi nadie se avía dado cuenta, Harry platicaba con Neville cuando alguien le dio un beso en la mejilla.

-Hola Harry! Te encuentras bien?- dijo la voz de una mujer que le parecía muy familiar.

Harry volteo y sorpresa! Al lado de ella se encontraba Hermione. –Hermione!!!!- Harry se paro y la abrazo. –Estas bien? Y Ron?-

-Aquí estoy Harry- Ron estaba con muletas y con algunas cicatrices en su cara. –Ron! Todo va bien?- rio Harry. –Muy bien, ya dan de postre ranas de chocolate?? Excelente!- Dijo Ron agarrando algunas y guardándoselas en el bosillo.

En la sala común de Gryffindor, Olliver Wood, Capitan y guardian del equipo de Quidditch estaba hablando con Ron, Hermione estaba haciendo los deberes que avían encargado mientras ella no estaba, Ginny estaba platicando con Colin, que este le enseñaba las fotos nuevas que tenía Harry (que raro..) y Harry estaba en el despacho de Sirius, quien ahora impartía la clase de pociones:

-Entonces, tendrás que salir unos días del colegio? Porque?- preguntaba en ese momento Harry. –Por el momento no te puedo decir, lo malo es que Snape dará Pociones mientras yo este ausente.- Dijo Sirius muy serio. –Bueno, quieres un poco de te?- Harry asintió con la cabeza y Sirius le sirvió un poco.

-Sabes.. lo que hizo Voldemort se me hace muy extraño, viniendo de el, lo mas seguro es que nos hubiera perseguido hasta el baño al que llegamos, me extraño que no nos uviera perseguido hasta ahí. Todo es muy raro Harry-

-A lo mejor fue por los muggles no Sirius?-

-No, Voldemort no le importa eso, te hubiera matado frente a los ojos de miles de muggles, eso no le impide, Harry, quiero que tengas cuidado me oiste, no me extraña que Voldemort ataque Hogwarts uno de estos días.-

Esa noche Harry despidió a Sirius en la puerta principal, pues tenía que irse.

Se acercaba navidad y faltaban pocos días para que empezaran las vacaciones. Ron estaba jugando con Harry al ajedrez mágico, mientras que Hermione que también se encontraba ahí estudiaba sobre los apuntes de la clase de adivinación. Las puertas del gran comedor se abrieron, estaba abandonado el comedor, solo estaban pocos alumnos, otros permanecían en sus dormitorios. Dentro un muchacho muy alto, y vió inmediatamente a Hermione, el grito su nombre y ella volteo:

-Viktor! Como estas?- Hermione se paro y salió corriendo hacia el. Ron con cara de furia intentaba no mirar mientras Harry reía por toda la escena.

-Her...mío..ne- El llego y la abrazó, y entablaron conversación:

-Cuando llegaste Viktor?- dijo hermione no muy emocionada

-Hace poco. Me ‘quedarrre’ aquí en Navidad, sabes? Me ‘agrrada’ ‘Hogwarrrrts’

-Si ya veo, bienvenido Viktor, ven, aquí estan Harry y Ron.

Se acercaron hacia la mesa y amos lo saludaron menos Ron.

-Hola Viktor que tal?

-Como has estado Harrry? Todo mejorrr?

-Si Viktor, y tu?

-Yo perrfecto, fleurr Delacourrr me mando una lechuza diciendo que iba a venirrr

En eso Ron levantó la cara, Hermione enfureció y salió como rallo del comedor.

-Herr-mio-ne! Esperrra! A donde vas? Dije algo malo?

En eso otra persona entro al comedor, era Sirius.

-Sirius!- grito Harry. Sirius se acerco y saludo a todos.

-Hola Harry ya vine, necesito hablar con tigo.

-Claro que si, ah! Mira Sirius te presento a Viktor Krum, Viktor, el es mi padrino Sirius-

-Usted es Sirrrius Black? Oh mucho gusto! Es un placerrr- dijo Krum emocionado.

-Igualmente Krum! Es un placer.-

Harry y Sirius salieron del comedor y Sirius le dijo: -Harry, mañana nos iremos a Privet Drive- Harry abrió los ojos y dijo: -Pero porque? No me puedo quedar en Hogwarts? Tengo que regresar con los Dursley! No por favor! Déjame quedarme aquí Sirius-

Sirius lo interrumpió con una sonrisa y le dijo: -No Harry, no te iras con los Dursley, pero tampoco regresaras a vivir con ellos- dijo Sirius con emoción -a partir de ahora, te vendrás a vivir con migo, hace poco compré una casa, te gustara Harry- Harry grito de la emoción y lo abrazo con todas sus fuerzas, se pellizcaba para saber que no era un sueño. –Pero es necesario ir a hablar con los Dursley, y pasar por algunas cosas que te olvidarse, de ahí nos iremos a pasar la navidad en mi casa, que ahora es la tuya Harry.- Sirius le sonrió emocionado, Al fin no se iba a ir a vivir con los Dursley, era lo mejor que le avía pasado en la vida. Al día siguiente, Harry bajaba de su dormitorio con todas sus cosas, su baul, su lechuza, algunos pergaminos, se despidió de Hermione y de Ron, que este estaba enfurecido porque Viktor se hospedaba en la casa de Gryffindor. Sirius lo esperaba abajo. Salió de la casa, Ron lo ayudaba con algunas cosas y bajaron hasta donde estaba Sirius.