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Capitulo tres

 

- Ta-ta-tarara – tarareaba Harry mientras preparaba el baúl.- Tu- tururtu-taaaaatatatataraaaaa.

Unos ruidos parecidos a los que hacía Hedwig al golpear la ventana se escuchó. Detrás de la ventana esperaban unas cuatro lechuzas castañas y grises. En cuanto Harry le abrió la puerta dejaron los paquetes y desaparecieron por donde habían entrado.

- Que prisas- se dijo mientras abría los paquetes.

Había varios pergaminos, dos frascos de tinta (aunque Harry tenía unos cuantos) algunos botes con ingredientes para pociones y tres libros: El Arte de Duelo por Will Robbins, Defensa contra la artes oscuras avanzadas por Barbara Parry y Transformaciones avanzadas por Jack Miwen.

Dumbledore debía de haberle enviado los libros. Los puso todos en el baúl y se lo llevó al comedor.

- Por la raja de tu falda yoooo tiri un piñazo con tururo...- esta vez, Harry cantaba una canción española.

- ¿Se puede saber que haces, subnormal?- preguntó despectivo, Dudley.

- Bajar el baúl, a diferencia de ti yo se hacer las cosas por mi mismo y no necesito que papa y mama lo hagan por mí.

- Tal vez es porque no tienes padres.

- Prefiero no tener padres a tener a los tuyos.- contestó Harry a la vez que abría la puerta para que tío Vernon le llevase a la estación de King’s Cross.

- Date prisa no tengo todo el tiempo del mundo,- gritaba tío Vernon desde el coche.

Harry se sentó en el asiento trasero del coche blanco.

- ¡Harry!- una voz femenina le llamó. Era tía Petunia que se dirigía tranquilamente hacía ellos.

- ¿Qué pasa, Petunia?- preguntó extrañado tío Vernon.

- Toma Harry.- tía Petunia te tendió el vídeo que Sirius le había mandado.- te lo has olvidado, y yo prefiero que no este en casa.

- Gra... gracias- balbuceó desconcertado. Por primera y última vez su tía se había comportado como una tía de verdad. De esas que salen en la tele y que Harry jamás había conocido.

- Que te ha dado- espetó tío Vernon cuando ya había arrancado el coche.

- Un vídeo.

- Eso ya lo he visto o a caso ¿crees que estoy ciego?

- Un vídeo en el que aparece mi...MADRE.- la palabra madre la resaltó para ver la expresión de asombro.

- No-quiero-cosas-anormales-en-mi-casa.- dijo muy lentamente.

- Lo se, por eso tía Petunia me lo ha dado.

Los tres cuartos de hora lo pasaron en silencio. Harry se habría aburrido pero tenía varias cosas de reflexionar:

" Dumbledore envió a la señora Figg para que me vigilase, como Voldemort ha vuelto, lógicamente, Dumbledore quería que estuviese bajo la vigilancia de mi vecina"

"Pero...¿por que la señora Figg? ¿Por qué, la señora Figg tiene que ser un impedimento para que Voldemort intente matarme? Voldemort solo teme a Dumbledore ¿no? ¿Por qué era la señora Figg quien tenía que vigilarme?"

- Ya estamos aquí- dijo- venga fuera del coche, ¿chico? He dicho que fuera. LARGO. –ese gritó hizo que Harry bajara de las nubes.

Tío Vernon cogió un carrito de ruedas y puso bruscamente el baúl.

- Estas Navidades te quedas en el colegio ¿no?

- Si, como siempre.- Harry cogió el carrito y antes de irse dijo- tranquilo, tío Vernon, a mi me gusta tanto pasar el verano contigo como pasar un fin de semana en la mansión de los Malfoy...o de Voldemort.

Cuando Harry llegó a la plataforma 9 y la 10 se fijó en una niña de mas o menos la edad de Harry y en su padre (cosa que parecía improbable porque no se parecían en nada). El supuesto padre de pelo rubio y ojos azules le indicaba a la chica como entrar...¡A la plataforma 9 y ¾!Que pintaba aquella chica de unos 16 años en el mundo mágico. Harry se fue detrás de la chica castaña y se encontró con un tren escarlata.

Harry miró por entre la cabezas, pero no encontraba a Ron ni Hermione. Entró en el tren y dejó el baúl en uno de los vagones vacíos. Y luego salió en busca de sus amigos.

- Sinceramente, Judy no entiendo por que quieres venir a Gran Bretaña.

- Nací aquí y tú también, Mark – era la chica de antes llamada Judy y su padre que al parecer se llamaba Mark.

- Bueno por lo menos podré vigilarte.- se dieron un beso de despedida.- Adiós, yo me tengo que ir al vagón de los prefectos.

Harry no pudo escuchar más la conversación por que encontró a lo lejos una mata de pelo rojo.

- ¡Ron!- exclamó Harry. A empujones consiguió hacerse paso hasta sus amigos.

- Ha... Harry- consiguió decir Ron después de dar el último empujón.

- Hola, Harry- saludó la señora Weasley.

- Hola, señora Weasley- contestó , Harry, con una sonrisa.- Tengo un vagón preparado ¿Sabes dónde está Hermione?

- Estará estudiando o dando algún consejo a alguien que ni siquiera se lo ha pedido ¡Y yo que sé!

Después de que la señora Weasley se despidiera de sus hijos, Ron y Harry se fueron por la estación a buscar a Hermione.

- HERMIONE- gritó de repente Ron.

- ¿Dónde?

- Déjalo está en el vagón...- comenzó a decir ente desanimado y furioso, pero un "Piiii" del tren hizo que salieran corriendo hacía el vagón.

- Al menos podía habernos saludado antes de irse al vagón de los prefectos ¿no?- protestó Ron.

- Yo me habría conformado con que nos dijese a que vagón iba.

Ron puso el baúl y los dos amigos se sentaron.

- ¿A que no adivinas...?- Harry se interrumpió porque la puerta del compartimento se abrió. Apareció la chica de pelo castaño y ojos verdes que Harry se había encontrado dos veces.

La desconocida colocó el baúl en el fondo del vagón y se sentó alejada de Harry y Ron.

- Hola- saludó Harry.

- Hola- contestó la chica de pelo castaño.

- Lo siento pero no recuerdo haberte visto, debes ir a sexto ¿no?

- No, voy a quinto.- Harry y Ron se miraron extrañados, nunca la habían visto. Al darse cuenta del desconcierto de los dos amigos, la chica se explicó.- Soy nueva en Hogwarts. Perdón, no me he presentado, me llamo Judy Lewis.

- Ron Weasley- contestó Ron (Bueno ¿Quién iba a decirlo si no?)

- Harry Potter- Harry comenzó a temer la reacción de Judy.

- Ah- dirigiéndose a Ron, Judy preguntó- ¿Me equivoco al pensar que eres el hijo de Arthur Weasley?

- No te equivocas, soy su hijo ¿por?

- A tu padre no le ha hecho mucha gracia que yo viniera a Hogwarts

- ¿A que colegio ibas? No sabía que en Gran Bretaña existiese otro colegio.- preguntó Harry.

- No lo hay. Soy de Estados Unidos, estudiaba en el Instituto de la brujas de Salem.

- ¿Por qué mi padre no quería que fueras a Hogwarts?- replicó molesto Ron.

- Quien sabe – Ron fue a contestar, pero antes Harry le dio un pellizco para que se callase.

- Y tu, supongo, eres el chico que derroto a Voldemort ¿no?- Ron se estremeció y Harry sonrió, era la primera persona de su edad que llamaba a Voldemort por su nombre.

- Si...

A Harry no le dio tiempo a contestar porque la puerta del compartimento se abrió violentamente. Apareció Malfoy y sus guarda espaldas.

- ¡Que fallo!- exclamó Malfoy – pense que habrías huido a... China, Brasil, Rumania...

- Siempre tan ocurrente, Malfoy.- dijo Harry- nunca me cansare de reírme de tus chistes o... de ti.

Malfoy miró con desagrado a Ron y a Harry y reparo en la presencia de Judy.

- ¿Que hay de esa sangre sucia, Granger? ¿La han matado ya?- Ron intentó avalanzarse contra Malfoy pero su amigo lo sujetó. Judy miró a Malfoy entre una mezcla de asombro y otra de "¿Este tío es imbécil o solo se lo hace?"

- ¿Y tu que miras? Otra amiga sangre sucia ¿eh, Potter? No te vasta con ser hijo de una que también quieres ser su amiga? Con ese camino fijo que acabas como tu padre.

Harry se levantó dispuesto a rebanar cabezas. Avanzó hacía él, Ron le cogió de la camisa, pero Harry no atendía a razones

- Me pica la curiosidad, ¿La estupidez es algo hereditario en tu familia? O ¿solo le ha pasado a tu padre y a ti?- esa fue Judy, Harry miró a la chica, imitado por Ron.

- ¡¿Se puede saber quien demonios eres tú y que has dicho?!

- Me llamo Judy Lewis.- Malfoy palideció.

- Lo...lo siento. ¿qué haces tú aquí?- tartamudeo.

- Me he mudado de EE.UU. hasta Gran Bretaña.

- Pero... tú eres...eres... la...

- ¿La hija de Michael y Caroline Lewis? Si, soy su hija ¿Algún problema?

- No.- Malfoy sonrió- ¿Por qué no dejas a estos imbéciles y te vienes con nosotros?

- Pues, casi no.

Malfoy se fue dejando a Harry y a Ron completamente alucinados. Judy se puso a escuchar música con unos walmans.

- ¿Qué era eso tan raro que querías contarme?- preguntó Harry llenó de curiosidad.

- ¿Qué? ¡Ah! Nada interesante.- Harry le dirigió una significativa mirada- pues nada, que mi padre esta muy raro. Recibió una carta de Fudge, y desde ese día mi padre está muy nervioso, se ha quejado a Fudge la tira de veces sobre "Alguien que no pude ir a Hogwarts"- Ron miró fugazmente a Judy.

- ¿Crees que tiene algo que ver con Lewis?

- Ya has oído lo que ha dicho " A tu padre no le hace mucha gracia que venga a Hogwarts"

El tren se paro cinco minutos más tarde y todos los alumnos se bajaron. Ron y Harry encontraron a Hermione mientras hablaba con Seamus.

- Vaya, vaya. La señora prefecta que se cree lo suficiente importante como para pasar olímpicamente de sus amigos.- replicó muy molesto Ron.

-¡Ah! Hola, Harry – Hermione se dirigió a Ron.- Para tu información os he estado buscando todo el rato hasta que un profesor nos llamo para explicarnos unas cosas en el vagón de prefectos.

- ¿Profesor?- preguntó Harry mientras iban de camino a las carrozas.- ¿Había un profesor en el vagón?

- Si, pero no tengo ni idea de lo que daba. ¡Neville! ¿vienes con nosotros?- gritó de repente Hermione.

-¡Si!- Neville fue acercándose con dificultad a los tres amigos.

Se sentaron en la carroza y fueron hablando de las vacaciones y del nuevo curso.

- ¿Sabéis que ha venido una chica nueva?- explicó Harry- Una tal Judy Lewis.

Neville se quedó pálido.

- ¿Lewis?- Harry, Ron y Hermione le miraron sorprendido.

- Si...- comenzó a decir Ron- pero... se puede saber que os pasa con esa chica, hoy Malfoy a tenido la misma reacción de Neville con la diferencia de que cuando se ha ido parecía alegre.

- Na…nada, segu...seguramente será otra Lewis. No...no os habrá dicho quienes son sus padres ¿verdad?

- Pues ha dicho algo de Caroline y Michael.- Neville se puso más pálido todavía.

El trío se quedo con las ganas de preguntarle que pasaba porque en ese momento llegaron a Hogwarts.

Entraron al gran salón y se sentaron. Harry se fijó de que Malfoy, Crabbe y Goyle sonreían, pero que Neville estaba algo nervioso.

- ¿Y Judy? No la veo- susurró Ron.

- Si es nueva tendrá que pasar la ceremonia de selección.- contestó Hermione mientras se levantaba para preparase a recibir a los nuevos alumnos.- ¡eh! ¡mirar a los nuevos profesores!

Uno de los profesores era el presunto padre de Judy Lewis y el otro era una profesora de pelo negro y ojos castaños.

-¡Mira a Snape!- le avisó Ron.

Snape estaba sentado al lado de los nuevos profesores y no parecía molesto por no conseguir el puesto de Defensa contra las arte oscuras... en realidad...parecía ¡Contento! Se estaba partiendo de risa con esos dos profesores, como si los conociera de toda la vida. Era extraña la expresión de su cara cuando reía, será porque Harry no estaba acostumbrado.

El sombrero seleccionador comenzó a cantar una canción nueva. Cuando acabó la profesora McGonagall llamó a los nuevos estudiantes.

- ¡ Lewis, Judy!- silencio total por parte de la mesa de Slytherin, mesa de profesores y de Neville.

Judy se acercó al sombrero seleccionador, se lo colocó en la cabeza, pasaron unos segundos y...

- GRYFFINDOR

Judy se dirigió a la mesa de Gryffindor, se fue a sentar a la silla de al lado de Neville.

- Vete con los de Slytherin, Lewis, este no es tu sitio- le contestó Neville de una manera tan extraña que todo el que el Gran Salón se calló, incluso la profesora McGonagall dejó de llamar a los estudiantes y los profesores tenían la vista fija en Judy y Neville.

- Eres... el...el… hijo de... los Longbotton...¿Verdad?- balbuceó Judy.

- Si- antes de que Neville pudiera continuar el nuevo profesor se levantó y le susurro algo a Judy, esta se sentó lo mas alejado posible de Neville.

El resto de la Ceremonia fue tranquila aunque algo silenciosa. Después de comer, Dumbledore se levantó con energía.

- ¡Bienvenidos todos! Como ya se han dado cuenta una nueva alumna se ha incorporado a Hogwarts, espero que la aceptéis como una más para evitar que dentro de diez días la señorita Lewis no venga a mi despacho diciendo que quiere irse.

"Les doy la bienvenida tanto a los viejos como a los nuevos alumnos. Este año el quidditch volverá a jugarse- después de una pausa para que algunos alumnos vitorearan la vuelta del quidditch, el director continuó.- Ahora les voy a presentar a la nueva profesora de defensa contra las artes oscuras, un aplauso para Susan March – la profesora Marh se levantó algo ruborizada y se sentó en seguida- Y les he de presentar una nueva asignatura que se impartirá a partir de cuarto, el Arte del Duelo, el profesor será... Mark Collins. Y... bueno eso es todo, váyanse a dormir para poder aguantar las clases de mañana.

Todos los alumnos se levantaron y se dirigieron a su sala común. Cuando llegaron al retrato de la dama gorda, Hermione dijo la contraseña:

- "Bailarinas torpes"- entraron a la sala común.

- ¡Ah! Se me olvidaba- dijo Harry cuando Ron y Hermione se iban a dormir.- mi vecina es una bruja.- los dos amigos se quedaron alucinados mientras Harry se iba a dormir.

- Mi verdadera casa- dijo Harry con alivio en tanto que se tumbaba en la cama y se quedaba dormido